Cada historia cuenta
En el Colegio Internacional Canadiense creemos que la mejor forma de entender nuestro impacto es a través de las voces de quienes lo viven día a día. Aquí reunimos las experiencias reales de familias, estudiantes y exalumnos que encontraron en nuestra comunidad un espacio donde crecer con propósito, aprender con libertad y desarrollarse como personas íntegras. Te invitamos a conocer sus historias.
Familia Trejos Hidalgo
Somos la familia Trejos Hidalgo, padres de un niño autista. Llegamos al Colegio Internacional Canadiense por recomendación de una de sus terapeutas, con la esperanza de que iniciara su primer grado en un ambiente inclusivo y comprensivo.
Veníamos de una experiencia muy difícil en su institución anterior, donde lamentablemente nuestro hijo enfrentó situaciones que afectaron gravemente su bienestar emocional. Esto provocó un aumento en su ansiedad, estereotipias y retrocesos importantes en varias áreas de su desarrollo. Como padres, atravesamos un periodo de desesperación, angustia y tristeza al ver cómo todo el esfuerzo terapéutico de aproximadamente cuatro años se veía comprometido por esas malas experiencias.
Hoy nos sentimos agradecidos de formar parte del Colegio Internacional Canadiense. Institución que le ha brindado a nuestro hijo un espacio seguro,
donde se le permite ser él mismo, desarrollarse a su ritmo y demostrar que su condición de vida no es una limitación para que él pueda demostrar todas las capacidades con las que cuenta.
Valoramos enormemente la calidad humana y profesional del personal docente, siempre empático, comprensivo y dispuesto a trabajar en equipo con los
terapeutas de nuestro hijo y con nosotros como familia. Esta colaboración ha sido clave para potenciar su desarrollo integral. Nos llena de alegría ver a nuestro hijo feliz en la escuela. Actualmente cursa el tercer grado y continúa alcanzando logros importantes, tanto académicos como personales. Para nosotros, como padres, si bien es importante una buena formación educativa, pero lo esencial es que este proceso se lleve a cabo respetando su ritmo y sus necesidades individuales. Seguimos con la ilusión de continuar sumando experiencias positivas como parte de esta gran familia CIC.
Familia Valenciano Cascante
Encontrar esta institución ha sido un enorme alivio y una profunda satisfacción para nuestra familia. Hemos encontrado un espacio verdaderamente integral, donde el aprendizaje académico va de la mano con una genuina preocupación por el bienestar emocional de cada estudiante.
Desde que nuestra hija ingresó al colegio, hemos sido testigos de una transformación muy positiva en su vida, tanto a nivel académico como personal. Nos llena de alegría ver su desempeño, su crecimiento y, sobre todo, lo feliz que se siente de formar parte de esta comunidad educativa.
Estamos profundamente agradecidos por el compromiso, la dedicación y el acompañamiento que el colegio brinda a sus estudiantes y sus familias.
Soy madre CIC
Soy una madre y orgullosamente soy madre CIC. Mis tres hijos son egresados de la institución y puedo compartiles que las herramientas que recibieron en las áreas académica y humana les prepararon para ser las excelentes personas y profesionales que son hoy día. Un elemento diferenciador de este colegio, es su modelo educativo, donde hogar y centro educativo se convierten en una unidad. De este modo, la formación de la persona menor de edad es responsabilidad compartida. Y justamente en esta corresponsabilidad se destaca la apertura tanto de administrativos, dirección y docentes para realizar acompañamiento a padres y madres para que la experiencia de aprendizaje sea exitosa y feliz. El modelo único del CIC permite formar seres humanos críticos, propositivos, comprometidos, sensibles, responsables pero sobre todo, felices. Mis hijos ya salieron del CIC, pero el CIC no salió nunca de ellos ni de nuestro Hogar. Si usted es padre o madre y busca un centro que le ayude a formar seres humanos de calidad, el CIC es el lugar indicado. No lo dude, acérquese. Y luego me cuenta cómo le fue, le garantizo felicidad, tranquilidad y calidad educativa.
Familia Coto Sánchez
Hay lugares que dejan una huella para toda la vida, y el Colegio Internacional Canadiense ha sido uno de ellos para Catalina.
Más allá de la excelencia académica, este colegio le ha brindado una formación humanística que ha fortalecido sus valores, su empatía, su respeto por los demás y su compromiso con su entorno. Aquí no solo ha adquirido conocimientos y desarrollado habilidades; también ha aprendido a trabajar en equipo, a enfrentar los retos con integridad y a valorar la importancia de actuar con sensibilidad y humanidad.
Como familia, ha sido muy especial verla crecer a lo largo de estos años. Hemos sido testigos de su evolución, de cómo ha fortalecido su confianza, su carácter y, sobre todo, esa calidad humana que hoy la distingue. Cada etapa vivida en el colegio ha contribuido no solo a su formación académica, sino también a la persona en la que se ha convertido.
Estamos profundamente agradecidos con cada docente y miembro del personal que ha formado parte de este camino. Gracias por acompañarla, guiarla y dejar una huella positiva en su vida.
El Colegio Internacional Canadiense no solo educa estudiantes; también ayuda a formar personas íntegras, con valores y con una calidad humana que se refleja en cada uno de sus actos.
- Papá CIC
«Nuestra experiencia en el Colegio Internacional Canadiense»
Este 2025, cumplimos 10 años de formar parte de la familia Canadiense. Como muchos padres de familia, realizamos una investigación profunda para decidir en cuál institución iba a pasar muchas de sus horas diarias nuestra pequeña. Consideramos seguridad, valores, estabilidad, ambiente, oferta académica y profesionalismo de los docentes para tomar la decisión. Afortunadamente durante esta década, el Colegio Internacional Canadiense ha cumplido con nuestras expectativas; sabemos que nuestra hija se encuentra en una institución de confianza, en donde además de fomentar el desarrollo de conocimientos académicos, velan por su desarrollo integral hacia una persona de bien.
Una de las cosas que más nos gusta del CIC es su enfoque hacia el fortalecimiento de los valores y habilidades blandas. A los chicos se les motiva para que desarrollen la empatía, la inclusión de personas con discapacidad, la consideración hacia las personas en situaciones de desventaja, la resolución de conflictos, la acertividad para expresar sus necesidades y el valor de levantar la voz ante una injusticia.
El Canadiense tiene dentro de sus objetivos la formación de una persona con herramientas para investigar, resolver y exponer su punto de vista; ya sea una investigación cientifíca o una situación social.
Nuestra hija ha ido creciendo en el Colegio Internacional Canadiense con cariño, contención, risas y guía; a través de métodos de enseñanza divertida que facilita la asimilación de los conocimientos técnicos, lo cual nos brinda la seguridad que en un futuro ella sera una persona plena y feliz.
Familia Rivera Murillo
En mi experiencia personal, estoy muy agradecida con el Colegio Internacional Canadiense, ya que la calidad humana de todo su personal es excelente. Los niños se sienten muy felices en el colegio; incluso, cuando mi hija está enferma, quiere asistir, y eso dice muchísimo del ambiente que han logrado construir.
Además, el colegio siempre trabaja de acuerdo con los lineamientos del MEP. Los talleres que imparten son de excelente calidad y brindan grandes oportunidades de aprendizaje. En cuanto a los idiomas, la formación es sobresaliente; desde primaria los estudiantes reciben francés, un beneficio que no todas las instituciones privadas ofrecen.
También destaco su compromiso con la inclusión, lo que demuestra la calidad humana, la empatía y el acompañamiento que brindan a cada estudiante. En todas sus áreas, el colegio se caracteriza por formar excelentes estudiantes, preparándolos para convertirse en personas íntegras, productivas y grandes profesionales.